Louise Chávez estaba jugando en una máquina tragaperras de el casino Fortune Valley, en Central City, Colorado cuando se quedó perpleja al ver que la maquina empezó a echar monedas sin parar aunque la alegría le duró poco tiempo ya que aunque la señora ya estaba metiendo las monedas en una bolsa los responsables del casino le comunicaron que la maquina estaba estropeada y el premio no era para ella, que se trataba de un error del sistema.
Para compensarla le invitaron a tres comidas de lujo y una noche de hotel, además de devolverle el dinero gastado en la máquina, aunque después de acariciar por momentos tantos millones la recompensa es mínima.
La mujer cree que el premio debería de ser suyo:
“Yo puse mi moneda. Lo que sea que haya ganado, debería tenerlo. Existen sueños y planes que me gustaría cumplir como ayudar a mi familia y a mis hijos. Es por eso que estoy muy decepcionada”.
Joe Behm, director de comunicaciones del casino afirmaba que Fortune Valley lleva abierto 15 años y es la primera vez que ocurre algo de esta magnitud.
Oficiales de Colorado especialistas en el área están investigando el asunto aunque todo parece que se trata de un error de la máquina y Louise no recibirá el premio.









